LMFL y la Pandemia

Aprendiendo de la pandemia Covid19 aún no sabemos cómo nos tratará el 2021, pero si hay algo que es obvio: todos tenemos que ser flexibles

En julio de 2000, contra todo pronóstico, logramos realizar al menos uno de nuestros dos cursos de verano.

Un acto de fe de los alumnos (jóvenes y adultos), sus padres y nuestros profesores.

¡Algunos estudiantes solo pudieron obtener sus boletos de avión 24 horas antes de la fecha de llegada!

Fue una edición reducida ya que tuvimos que lidiar con el distanciamiento social, y la escuela preparatoria que nos acogió, la maravillosa Tockington Manor School, era mucho más pequeña que nuestro lugar habitual.

Seguimos recomendaciones básicas como el control digital de la temperatura de todos cada mañana, la desinfección de manos con la frecuencia necesaria, los teclados, las máscaras que se usan al salir de la escuela, las habitaciones con poca gente y todos los instrumentos de viento que se enseñaron al aire libre.

Sin embargo, manejamos coro, conjunto de cuerdas y orquesta de cámara.

Toda la experiencia tuvo una sensación extraña y casi irreal al vivir en una burbuja segura.

Increíble amabilidad de todos hacia todos.

Se sentía como estar en uno de los botes salvavidas del Titanic, pero el sentimiento general era emoción extrema, felicidad y música hermosa.

Aquí es donde nuestro nombre Language and Music for Life (Idioma y Música para la Vida) tomó su verdadero significado.